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Tecpatl

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8/10/09

El movimiento indígena en América Latina

Mónica Bruckmann
Alai-amlatina

La crisis mundial contemporánea no sólo se manifiesta en su dimensión económica y principalmente financiera, sino que representa también una profunda crisis civilizatoria del capitalismo mundial como modo de organización de la sociedad y como forma de producir conocimiento, al mismo tiempo que cuestiona fuertemente el sistema de poder en el planeta. Asistimos a la decadencia de un sistema hegemónico unipolar que necesita cada vez más de la intervención militar brutal para validar su condición de dominación, convirtiendo la civilización occidental en una fábrica de barbarie y de políticas de irrespeto a los principios fundamentales de convivencia de la humanidad.

La visión eurocéntrica

En la base de este sistema de dominación se ubica la perspectiva eurocéntrica como fundamento ideológico y como forma de producción y control de la subjetividad de las sociedades. La producción y reproducción de la vida material de los pueblos y la elaboración de sus imaginarios están dominados por la idea de que la civilización occidental es el único modelo civilizatorio del planeta, y que todas las demás civilizaciones, sin importar su nivel de elaboración y complejidad, su grado de desarrollo o sus aportes a la humanidad, son consideradas apenas culturas atrasadas respecto al modelo impuesto. La arrogancia de esta visión eurocéntrica no sólo justificó violentas formas de colonización y colonialismo sino que se convirtió en una barrera cognitiva que impidió a Occidente conocer y comprender la complejidad del mundo y las más antiguas e importantes civilizaciones del planeta. De esta manera, se despreciaron conocimientos milenarios, formas de organización de la vida y la sociedad no-occidentales, formas más humanas de relación con la naturaleza y la vida, sensibilidades estéticas altamente elaboradas, producción artística y cultural de gran importancia, aportes filosóficos e inclusive el denso pensamiento social producido fuera de los países centrales de occidente.

El eurocentrismo impuso una forma de hacer ciencia y un camino único de producción de conocimiento, que redujo a la condición de a-científico, para-científico o folklórico todo aquel conocimiento producido fuera de estos cánones. En esta perspectiva, el tiempo no existe, pues el conocimiento es universal y válido para cualquier tiempo histórico y para cualquier realidad social del planeta. Esta incapacidad de comprender que la teoría, la ciencia y el conocimiento son productos históricos, ha significado una de las principales limitaciones de la ciencia positivista. Esta ciencia, cada vez más preocupada con su coherencia interna que con la realidad social, se ha encerrado en sí misma para producir sus propias premisas y otorgar a sus deseos, la condición de conclusiones científicas. De esta manera, ha perdido la capacidad de comprender la complejidad del mundo contemporáneo y de cualquier intento de prever escenarios futuros. La humanidad está en camino a romper profundamente con estos paradigmas de ciencia y con esta visión del mundo y de la humanidad.

¿Modernidad vs atraso?

En América Latina la idea de modernidad, como modo de existencia social y como patrón de desarrollo, surge en el centro mismo del sistema colonial y como parte integrante de esta estructura de dominación y de poder. Como sostiene el sociólogo peruano Aníbal Quijano, al analizar el surgimiento de la noción de modernidad, se trata de un momento en la historia en el cual los varios tiempos e historias se configuran en complejas, contradictorias y discontinuas asociaciones entre estructuras fragmentarias y mutantes de relaciones de sentidos y de significados partes de un mismo y único mundo nuevo en plena constitución. [1] La idea de modernidad, entonces, surge en la base de la estructura de poder colonial, y se convierte en un mecanismo legitimador que impone la civilización occidental como la única vía de alcanzar el llamado “progreso”. Todo aquello que estuviera fuera de esta visión y de esta forma de organización social era considerado pre-moderno o atrasado.

Esta noción de modernidad, insertada orgánicamente a la estructura de poder colonial tuvo una enorme capacidad destructora y desarticuladota de las sociedades originarias latinoamericanas. En nombre de la modernidad se destruyeron estructuras enteras de conocimiento y sabiduría milenaria, así como avanzados modos de producción agrícola y formas de organización social comunitarias. Se puso en práctica una acción sistemática de destrucción de la memoria colectiva de los pueblos y civilizaciones americanas, de su imaginario histórico y de su propia percepción de pasado y futuro. Esta enorme capacidad destructiva significó también el propio exterminio de las poblaciones originarias, que a la llegada de los colonizadores europeos se estimaba en más de cien millones de habitantes y que en pocas décadas se vio reducida a casi la mitad.

Si América Latina fue el lugar desde donde se generó la acumulación de capital y las bases materiales para la construcción de la Europa Occidental como centro hegemónico mundial a partir del siglo XVI, es ahora la región donde se están desarrollando los nuevos elementos para la construcción de una civilización planetaria, más equilibrada e inclusiva, capaz de romper radicalmente con la herencia colonial y la visión eurocéntrica. Están surgiendo, en el continente latinoamericano, experiencias ricas y diversas de transformación social que están cambiando el escenario político, económico y cultural en la región.

Este proceso de transformación nos plantea grandes desafíos. Se hace necesario re-elaborar nuestra historia fuera de la visión colonial y crear matrices teóricas y metodológicas de producción de conocimiento capaces de dar cuenta de la complejidad y densidad de la realidad social. Pero sobre todo, se hace necesario apelar a nuestro legado civilizatorio, al conocimiento milenario y ancestral, a los saberes y formas de ver y sentir el mundo para re-construir nuestra memoria colectiva, deformada o destruida por la colonialidad, y construir nuestras identidades y nuestros proyectos de futuro y de sociedad.

El movimiento indígena latinoamericano

El movimiento indígena es quizás uno de los elementos más transformadores de esta densa realidad latinoamericana contemporánea. Éste se construye como un movimiento social de dimensión regional con un profundo contenido universal y una visión global de los procesos sociales y políticos mundiales. Al mismo tiempo, ha dejado de ser un movimiento de resistencia para desarrollar una estrategia ofensiva de lucha por el gobierno y el poder, especialmente en la región andina de América del Sur. A partir de una profunda crítica y ruptura respecto a la visión eurocéntrica, a su racionalidad, a su modelo de modernidad y desarrollo inserto en la estructura de poder colonial, el movimiento indígena latinoamericano se plantea como un movimiento civilizatorio, capaz de recuperar el legado histórico de las civilizaciones originarias para re-elaborar, no una, sino varias identidades latinoamericanas; no una forma de producir conocimiento, sino todas las formas de conocimiento y producción de conocimiento que han convivido y resistido a más de quinientos años de dominación. El elemento indígena se va convirtiendo en el centro del discurso y de la construcción de una visión del mundo, de un sujeto político y de un proyecto colectivo y emancipatorio. En las líneas que siguen, analizaremos este proceso.

El movimiento indígena como unidad geográfica e histórica

El movimiento indígena latinoamericano ha dejado de ser un conjunto de movimientos locales para convertirse en un movimiento articulado y articulador que se construye en los espacios geográficos de donde se desarrollaron las civilizaciones originarias. En el caso América del Sur, el movimiento indígena se construye en el espacio geográfico donde se desarrolló la civilización inca y las varias civilizaciones que la precedieron, ocupando los territorios de Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Quinientos años de colonización no fueron suficientes para desarticular una unidad histórica y civilizatoria, como fue el “Tawantinsuyo” de los incas, y su profundo arraigo en un espacio geográfico específico: Los Andes. Los Estados nacionales conformados a partir del siglo XIX con las guerras independentistas no sustituyeron las profundas raíces históricas de los pueblos indígenas, que se reconocen quechuas, aymaras o mapuches, antes que bolivianos, peruanos o ecuatorianos.

La reconstrucción de los Andes como unidad geográfica y las civilizaciones pre-Incas e Inca, como unidad histórica, ha profundizado el proceso de integración del movimiento indígena sudamericano, que en julio de 2006, en la ciudad de Cuzco, funda la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas – CAOI - con la participación de los pueblos Quechuas, ichwas, Aymars, Mapuches, Cymbis, Saraguros, Gumbinos, Koris, Lafquenches, Urus, entre otros tantos pueblos indígenas originarios de la región Andina [2] . En el acta fundacional, firmada por más de once organizaciones representativas, se establece una amplia plataforma de lucha para el movimiento indígena de todo el continente que incluye entre sus principales banderas la construcción de los Estados Plurinacionales; la defensa de los recursos naturales y energéticos, el agua y la tierra; los derechos colectivos de las comunidades indígenas y la autodeterminación de los pueblos como principio fundamental. Se trata de un plan de acción que incluye principios fundamentales de convivencia humana y de profundo respeto a las diferentes culturas, pueblos y nacionalidades.

Se han creado, en los últimos años, múltiples y diversos espacios de coordinación y articulación del movimiento indígena en la región, diversos foros de intercambio y movilización, al mismo tiempo que se han diversificado las organizaciones y redes indígenas y de los pueblos originarios. Esto ha generado una intensa dinámica y una creciente capacidad de movilización en los niveles locales, regionales y continental, con una clara vocación de articulación planetaria. Durante el último Foro Social Mundial de Belén, en enero de 2009 [3] , las organizaciones y redes indígenas ahí reunidas emitieron una declaración llamando a la más amplia unida para articular alternativas a la “crisis de civilización occidental capitalista”. Entre los principales ejes movilizadotes de este llamado están:

- La tierra como fuente de vida y el agua como derecho humano fundamental;
- Descolonialidad del poder y el autogobierno comunitario;
- Los Estados Plurinacionales;
- La autodeterminación de los pueblos;
- La unidad, equidad y complementariedad de género;
- El respeto a las diversas espiritualidades desde lo cotidiano y diverso;
- Liberación de toda dominación o discriminación racista, etnicista o sexista;
- Las decisiones colectivas sobre la producción, mercados y la economía;
- La descolonialidad de las ciencias y tecnologías;
- Por una nueva ética social alternativa a la del mercado.

La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas se ha convertido en un espacio dinámico de articulación política y social, que se proyecta hacia las organizaciones indígenas de la Cuenca Amazónica y de Centro y Norte América, ampliando el espectro de unificación, articulación e integración del movimiento indígena en todo el continente.

El Estado plurinacional como proyecto político

La plurinacionalidad, planteada como bandera política por el movimiento indígena de los años 90, ha sido asumida por las fuerzas progresistas de países como Bolivia y Ecuador, lo que ha permitido un amplio movimiento político y social capaz de aprobar en plebiscitos nacionales, o a través de asambleas constituyentes, esta nueva forma política e institucional de Estado. El Estado Plurinacional se plantea como proyecto político que cuestiona profundamente la visión homogenizadora del Estado-nación y con ello, la tradición política occidental en América Latina. Este nuevo modelo de Estado es profundamente incluyente. Basado en el principio de “unidad en la diversidad”, reconoce la existencia de múltiples nacionalidades, culturas, lenguas, religiones, y formas de espiritualidad. Incorpora las formas comunales de organización y autoridad en la propia institucionalidad del Estado, constituyendo una experiencia política absolutamente nueva en la región.

La constitución boliviana, recientemente aprobada por plebiscito nacional, establece en su primer artículo:

“Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país.” [4]

Se trata de un proyecto que debe construir aún su propia institucionalidad, pero que puede representa un modelo político cualitativamente superior al Estado-nación que sustenta la unidad nacional en la homogenización superficial y en la discriminación y exclusión cultural.

La tierra que nos acoge

La histórica lucha de los indígenas latinoamericanos por la tierra no sólo tiene que ver con la recuperación de un medio de producción fundamental que les fue violentamente expropiado desde los primeros momentos de la colonización europea hace más de quinientos años. La tierra tiene un sentido muy profundo en la cosmovisión y en la forma misma de existencia de los pueblo indígenas: ella es la “madre que nos acoge” o “Pachamama” [5] , el espacio donde la vida se crea y se re-crea. En la visión indígena, el hombre debe “criar a la madre tierra y dejarse criar por ella”. Esta relación profunda entre el hombre y la tierra como fuente de vida se contrapuso radicalmente a la visión del colonizador que veía la tierra como objeto de posesión y espacio de saqueo y extracción de metales y piedras preciosas, objeto de depredación. Estas visiones contrapuestas produjeron enormes tensiones y sufrimientos en los pueblos indígenas de nuestro continente, pues fue justamente la mano de obra indígena la que sustentó la minería en las colonias, que permitió la acumulación de capital que sustentó la hegemonía portuguesa y española en el sistema mundial. El trabajo esclavo en las minas fue uno de los principales mecanismo de exterminio de la poblaciones indígenas en nuestro continente.

Después de varios siglos de resistencia, el movimiento indígena contemporáneo recupera el sentido fecundo de su relación con la tierra, exigiendo el respeto a ésta como fuente de vida. Se trata entonces de preservar la tierra, el medio ambiente en que vivimos, el espacio donde nuestros hijos nacen y crecen, donde la flora y fauna nativa debe ser aprovechada por el hombre con un sentido de respeto y preservación. Esta postura ecológica, que corresponde a una visión milenaria del mundo, coloca al movimiento indígena latinoamericano en una posición de vanguardia planetaria, que levanta banderas universales para la sobre vivencia de la humanidad y del planeta, que exige que la extracción de recursos naturales y energéticos se realice sin depredar la tierra y favoreciendo principalmente a las poblaciones que viven en los territorios donde estos recursos se encuentran.

De esta manera, la vida y el ser humano se elevan a la condición de valores fundamentales para la organización de la sociedad y de un nuevo modelo de desarrollo y proyecto colectivo de futuro, sintetizado en el principio indígena del “buen vivir”.

Descolonialidad del poder: “mandar obedeciendo”

La organización comunitaria, el principio de la reciprocidad y solidaridad social, son características de algunas sociedades indígenas pre-coloniales, que han sido retomadas por el movimiento indígena latinoamericano como prácticas cotidianas que afirman un legado civilizatorio y una forma propia de ver el mundo. Al mismo tiempo se crean nuevas formas de autoridad colectiva y de autogobierno comunitario que rescata la comunidad como fuente de todo y cualquier poder y el poder del individuo sometido a la comunidad. Un ejemplo de estas nuevas formas de autoridad y ejercicio del poder han sido dadas por el Movimiento Zapatista en México, con el principio de “mandar obedeciendo”, que refleja claramente estas dos dimensiones de la autoridad.

Estamos pues frente a enormes desafíos. Tal vez una de las principales tareas emancipadoras consiste en liberarnos del eurocentrismo como visión del mundo y como estructura de producción de conocimiento. Se hace necesario re-elaborar nuestra historia y recuperar nuestra memoria colectiva y legado civilizatorio para construir nuestros propios modelos de desarrollo y proyector de futuro. El movimiento indígena nos ofrece enormes potencialidades y, por la profundidad de su propuesta y de su praxis, abre un nuevo horizonte histórico en América Latina y en el mundo.

Mónica Bruckmann es socióloga peruana, doctoranda en ciencia política por la Universidad Federal Fluminense (Brasil) e investigadora de la Cátedra y Red UNESCO/UNU sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable – REGGEN.

Referencias Bibliográficas

BLANCO, Hugo. Avance del movimiento indígena en la lucha contra el sistema. En: ALAI – América Latina en Movimiento, 18 de setiembre de 2006. www.alainet.org

BRUCKAMANN, Mónica; DOS SANTOS, Theotonio. Los movimientos sociales en América Latina: un balance histórico. Red de Bibliotecas Virtuales de Ciencias Sociales de América Latina y el Caribe de la red CLACSO. http://www.clacso.org.ar/biblioteca

COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS. Declaración de Cuzco, 17 de julio de 2006. www.alainet.org

CAOI. Declaración de los hijos de la tierra. En: ALAI – América Latina en Movimiento, 13 de mayo de 2008.

DAVALOS, Pablo (compilador). Pueblos indígenas, Estado y democracia. CLACSO Libros. Buenos Aires. 2005. 356 p.

GARCIA LINERA, Alvaro. El evismo: Lo nacional popular en acción. En: Revista del Observatorio Social de América Latina, Año VII, N° 19, enero-abril de 2006.

GARCIA LINERA, Alvaro. Indianismo y marxismo. En: publicação: Encarte

CLACSO. Cadernos da América Latina No. 2. São Paulo : CLACSO, Conselho Latino-americano de Ciências Sociais. Janeiro 2008.

GONZALEZ CASANOVA, Pablo; ROITMAN RESENMANN, Marcos. (Org.). Democracia y Estado multiétnico en América Latina. La Jornada Ediciones y Centro de Estudios Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades-UNAM. México. 1996. 390 p.

LANDER, Edgardo (Compilador). La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas. CLACSO Libros. Buenos Aires. 2005. 248 p.

QUIJANO, Aníbal. Dom Quixote e os moinhos de vento na América Latina. En: Revista de Estudos Avançados 19 (55), 2005, p. 9-31.

SOUSA SANTOS, Boaventura. Estados Plurinacionales y constituyente. En: Boletín del Foro Latinoamericano de Políticas Educativas – FLAPE, N° 24, Año 5, Diciembre de 2008.

Notas:

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[1] QUIJANO: 2005.

[2] Ver: COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS. Declaración de Cuzco, 17 de julio de 2006.

[3] Ver “Declaración de los Pueblos Indígenas: Llamamiento desde los Pueblos Indígenas frente a la Crisis de Civilización Occidental Capitalista”, Foro Social Mundial 2009, Belem, Amazonía, Brasil.

[4] Constitución Política de la República de Bolivia, vigente.

[5] En quechua significa “madre tierra”.

http://alainet.org/active/32149

Indian Tribals Take on Church of England Over Mining

Siliconeer Report

A young Kondh tribal from Orissa went to London at the end of July to appeal to annual general body meeting of shareholders of Vedanta Plc. The company is set to mine Niyamgiri Mountain.

The Church of England is beginning to feel the heat as well.

“The idea that there could be any connection between one of India’s most remote and inaccessible areas and the Church of England seems improbable, at first glance,” Alastair Dawson reported to the BBC.

“High in the monsoon mists in eastern India, witch doctors in the Niyamgiri hills still make sacrifices to the gods and tribes believe the hills are sacred.

“It is a world away from the quiet corridors of Church House - the headquarters of the Church of England in London.”

Campaigners say that the lives of indigenous people in India are under threat because of a mining project involving a U.K. company, in which the Church of England has a $4.1 million stake.

Threatened by proposed mining, the Kondh community living on the ecologically sensitive mountain has sent a representative to the U.K. to appeal to the shareholders to stop the mining plan.

“We cannot live without our God Mountain and the forest and we will continue our peaceful struggle. It is a life and death battle and Kondh people are united on this,” said Sitaram Kulisika before taking a flight to London supported by ActionAid.
(Right): A Kondh tribal in Orissa. The tribal community is accusing a British mining company of threatening their way of life with a proposed bauxite mining plant.
Vedanta Resources plc, a British-listed mining company, is about to start building an open-pit mine for bauxite (a raw form of aluminum) in the pristine Niyamgiri Hills. The bauxite will be transported by conveyor belt to a refinery at the foot of the hills.

The Niyamgiri hills are the ancestral home of thousands of tribal people whose distinctive way of life and culture makes them one of India’s most vulnerable indigenous groups.

According to a report by Centrally Empowered Committee of the Supreme Court, the mine will lead to massive deforestation, threaten key water sources and destroy local ecosystems, home to endangered animals such as tigers, leopards and elephants.

In the past appeal to shareholders of the company, international scrutiny of Vedanta’s activities in Lanjigarh and elsewhere led the Norway Pension Fund to withdraw its investment of $15.6 million from the company.

The Ethics Committee had stated: “Allegations levelled at Vedanta regarding environmental damage and complicity in human rights violations, including abuse and forced eviction of tribal people, are well founded.”

Another delegation of Kondh people will be hosting a candlelight vigil in Indian capital to draw attention of Prime Minister Manmohan Singh and seek support from citizens to stop mining and destruction of their very way of life.

The Church of England has been condemned by campaign groups such as ActionAid and Survival International for investing in the Vedanta company.

“We don’t need a foreign multinational to move into our area and promise jobs and development that are not required, ” said Kulisika.

The company is also accused of forcing tribal people off the land, damaging the environment and destroying wildlife.

All this on the face of it is highly embarrassing for the Church, which is why its Ethical Investment Advisory Group spokesman Edward Mason chooses his words carefully as he explains that there are no plans at present to withdraw the investment in Vedanta.

“For certain sensitive industries such as mining companies we have a three-year monitoring and engagement process,” he said.

“Where we have concerns that standards do not conform to norms of corporate behaviour we prefer to talk to them and bring about change that way.”

The church acknowledges that the allegations are “serious.”

ActionAid has brought over Kulisika, and a single share has been bought to enable hm to speak at the meeting.

The Dongria Kondh survive by gathering fruit, growing small crops of millet and selling jungle plants in the towns at the foot of the hills. The modern world has yet to reach the Niyamgiri hills - there’s no electricity, no school, no television, no telephones.

Kulisika is accompanied by ActionAid’s head of indigenous people’s rights, Bratindi Jena, who is equally passionate about the damage she says is being caused by the mining project.

“If you assess the cost benefit analysis of this project there are few benefits,” she says.

“Companies like Vedanta want to make tribal people servants in their own homeland. [These people] know what they want out of their relationship with Mother Earth - not foreign-backed companies.”

Several U.K.-based aid agencies are campaigning against the project, as well as the prominent environmentalist Bianca Jagger.

But Vedanta says it has the support of the Orissa state government and the law on its side.
“Before we went ahead with this project we consulted exhaustively to assess its environmental and social impact,” a spokesman said.

“The campaigners seem to have conveniently forgotten that this is a joint venture with the Orissa government and that it was approved by the country’s Supreme Court last year - the highest judicial body in the land.

“They also seem to forget that we are talking about a part of India urgently in need of investment. This is one of the poorest parts of the country where maternal and infant mortalities are too high and where illnesses such as malaria are rampant. This project offers people a much brighter economic future.”

13 Tareas para la Justicia Comunicacional contra la Impunidad Mediática

Comunicólogos y semiólogos latinoamericanos deben solidarizar con las nuevas leyes (socialistas) en materia de comunicación



Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión


Es indispensable un Movimiento Latinoamericano de la Comunicación Revolucionaria
Es irresponsable dilapidar las oportunidades que la revolución construye. Mientras las oligarquías despliegan su arsenal mediático en la “Guerra de IV Generación”; mientras avanzan las bases militares yanquis en todo el continente; mientras los mass media burgueses inoculan en las conciencias su odio de clase y su moral de mercachifles; mientras se perfecciona la propaganda perversa que enferma las mentes y los corazones de los pueblos; mientras los niños son victimados con la parafernalia violenta de la barbarie mass media... no podemos quedarnos callados. Nosotros debemos organizar un contragolpe continental, sistemático, poético, científico, democrático, solidario y contundente. No esperemos a mirar de brazos cruzados cómo nos dan otro golpe de estado en las conciencias. Construyamos entonces un acuerdo inmediato para:

1. Impulsar una Revolución, no atomizada, de la Comunicación.

2. Enfrentar desde las bases un marco de prioridades mundiales en Comunicación no alienada. De forma y de fondo.

3. Consolidar democráticamente un movimiento teórico-práctico correcto para la Comunicación crítica.

4. Garantizar la creación de redes de Comunicación no alienada con un programa de unidad y no de uniformidad.

5. Animar un debate urgente, profundo y creador, sobre las relaciones entre educación y Comunicación dominante y sus responsabilidades sociales, además romper el cerco de los “académicos” y gestar el control de los medios en manos de los trabajadores obreros, campesinos y organizaciones populares.

6. Consolidar un acuerdo abierto de acción comunicativa conjunta (frente único) -todos contra los mismos problemas- que facilite recursos de producción a los movimientos sociales de base, organizaciones campesinas y obreras.

7. Estimular la investigación científica para crear y experimentar en Comunicación, sus medios y modos.

8. Apoyar y divulgar un debate jurídico sobre las responsabilidades individuales y sociales en Comunicación.

9. Ofrecernos un diagnóstico sobre los recursos y contribuciones actuales de la Comunicación emancipadora.

10. Fundar un Banco –ALBA, UNASUR, PETROCARIBE- de Información Libre para investigadores y creadores que rompa el cerco de los cenáculos “ilustrados” y democratice la ciencia y democratice las herramientas de producción comunicativa.

11. Garantizar la construcción teórico-práctica y dialéctica de la estética y la cultura de la información y sus mediaciones emancipadoras.

12. Re definir los mass media como herramientas dinámicas de creación y liberación permanente en oposición a su uso alienante.

13. Impulsar de manera urgente el desarrollo dialéctico de lenguajes nuevos, es decir, la poética de la Revolución misma.

Hacia una Comunicación organizadora e internacionalista, que haga visibles las luchas populares y la urgencia de la unidad proletaria. Comunicación que deje mirar, con independencia política y antiimperialista, las luchas revolucionarias sus éxitos y desafíos y sus modos de expresión nuevos por emancipados. Una Comunicación que contribuya a construir el poder popular contra todo lo que dilate el avance hacia el socialismo.

La Salud Mental

Necesitamos una comunicación revolucionaria hacia el socialismo, comprometida con accionar directamente sobre la producción simbólica audiovisual para poner las capacidades creativas al servicio de los nuevos símbolos de la revolución en el marco de la lucha de clases con perspectiva internacionalista, anticapitalista y antiimperialista. Una Comunicación capaz de luchar contra lo más atrasado de los factores subjetivos dominantes, las tradiciones esclavizantes, la moral del patrón, los gustos de la burguesía, la mercantilización de la existencia, la hipocresía, el culto al ocio del amo, la mentira como cualidad, el machismo, el hembrismo, la idea occidental y excluyente de "belleza", el humor racista, el chiste discriminatorio, la humillación como entretenimiento, la baladronada de los "cultos", todos los dogmatismos, oscurantismos y supercherías, el alcoholismo, la drogadicción y el imperio de la vulgaridad como consustancial a la pobreza. Entre otras.

Necesitamos una Comunicación capaz de mirar cara a cara la dimensión de sus limitaciones propias para liberarse de la ignorancia, la apatía, el empirismo, el subjetivismo y las manías mercantiles y las trampas de la "reconciliación" simbólica de clases. Capaz de remover los resabios alienantes más profundos que buscan "dominar" los cerebros, entristecer los corazones, derrotar las convicciones, cerrar las esperanzas y desprestigiar las luchas justas. Contra la desolación de los imaginarios actuales, que hacen lo indecible por secuestrar y fulminar al porvenir con embrollos de las mafias mercantiles trasnacionales.

Necesitamos una Comunicación de lucha científica y artística, paciente y esmerada, en la búsqueda de símbolos nuevos, emblemas frescos, lenguajes florecientes, capaz de impulsar métodos científicos para la plantación económico-política de los signos socialistas. Comunicación en guerra abierta contra toda expresión del neo-nazi fascismo que genera muerte, destrucción, miseria y barbarie. Comunicación para expresar las mejores fuerzas del espíritu revolucionario de todos los tiempos en la dramaturgia, la poesía, la danza el cine… en pleno proceso revolucionario. Comunicación al encuentro metodológico y sistematizado de las nuevas texturas, la composición nueva, la armonía de un juicio estético nuevo, los desplazamientos, la iluminación, los ritmos de edición, las narrativas orales, sonoras y musicales, textuales, sub-textuales y contextuales.

Necesitamos una Comunicación entrenada para la interlocución permanente, hacia adentro y hacia afuera, para estudiar la dialéctica de cada signo emergente en las cartografías semánticas, cromáticas, acústicas… que emergen día a día al calor de la revolución social toda. Comunicación de la diversidad y de la unidad. Comunicación de poesía revolucionaria, acústica, cromática, literaria… Comunicación socialista y en Revolución permanente.

El papel de las leyes (socialistas) en la transformación del mundo

Toda ley es objetivamente insuficiente si no pertenece a una lucha y un movimiento social que la sostenga. Una ley revolucionaria en materia de Comunicación será insuficiente sin un movimiento social capaz de abandonar la idea de que la Comunicación es sólo cosa de los “medios” y sus “dueños”. Una ley revolucionaria en Comunicación será letra muerta sin un movimiento mundial que analice minuciosamente los rincones más inopinados donde las relaciones sociales requieren una transformación profunda de sus objetivos e intercambios informativos. Una ley revolucionaria en materia de Comunicación será carne de buitres, palabrería de leguleyos o cementerio de voluntades si no se integra al armamento social contra las opresiones. Incluidas las laborales, las ideológicas… Información y Comunicación revolucionarias no son sólo “medios”. Son ideas y fuerzas para la emancipación de las conciencias..

En una sociedad dividida en clases el debate sobre la Comunicación es ineludiblemente un debate de clase. No sólo un debate de “leyes”. La Comunicación no es un acontecer abstracto que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas. Laborales. La Comunicación revolucionaria sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, dialéctica y colectivamente, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros impulsados desde las ciencias, artes o tecnologías y la jurisprudencia, hasta hoy privilegio de pocos, son sólo índices de un grado importantísimo, pero parcial, del desarrollo humano total.

Sobre el debate político y conciencia de su fuerza como trabajadores… de unidad con el conjunto de los explotados… casi no se habla, las leyes menos, muchos creen que “queda mal”. Y muchas personas caen en el juego, muerden el anzuelo, algunas son buenas personas, que en el mejor de los casos son víctimas de su ingenuidad. Se prestan y “engordan el caldo” de las burocracias sin haber librado un debate político de fondo, sin poner el claro el lugar principal del trabajador, su obra y aporte por encima de los administradores… se prestan y hacen comparsa sin debate político que haga entender que la cosa es exactamente al revés, que nos son los burócratas, que no deben ser ellos, quienes deben gobernar o dirigir la producción de la Comunicación, y ninguna otra, con el control extorsivo del dinero, con el control extorsivo de las herramientas y los espacios de producción y exhibición… que no, que ¡ya basta!, que la cosa es exactamente al revés, que son los trabajadores los que han de organizarse sobre sus tiempos y premisas y que los administradores están para obedecer los acuerdos de base, las necesidades y estrategias de los que producen la riqueza toda, la de la Comunicación también… es al revés. Ninguna ley por encima de esto.

Hay que decirlo en los talleres de artesanos, en los laboratorios científicos, en los centros de investigación, en las panaderías… hay que decirlo a los albañiles y en las escuelas, institutos de dramaturgia y teatro, escuelas de arte, cine, atriles, caballetes, muros… a los profes, a los espectadores y a todo mundo: los demagogos de la Comunicación se santiguan con sus sueldos y se sienten satisfechos por “llevar Comunicación y Cultura al pueblo” gozan orgásmicamente cuando el jefe les da una palmadita en la cabeza y les aumenta alguna ganancia económica o política. Mueven la cola complacidos con su esperpento ideológico… su “Comunicación” de elite triunfante, que sólo sirve a algunos elegidos. Millonarios.

¿Cuánto se gasta en hacer leyes sin respaldo social legítimo?. Si se destapara esta cloaca quedaría bien clara una expresión absolutamente corrupta del capitalismo disfrazado de moderno, con todo y sus leyes. ¿Esto incomoda a alguien? ¿Hay que pedir disculpas? Nos urge ver llegar la Democratización de los Espectros Radioeléctricos y la Justicia Comunicacional.

Por una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo

Por una Cumbre Latinoamericana de los Pueblos en Materia de Comunicación

The Honduran Coup

A U.S. Connection

By CONN HALLINAN

CounterPunch

While the Obama Administration was careful to distance itself from the recent coup in Honduras—condeming the expulsion of President Manuel Zelaya to Costa Rica, revoking Honduran officals’ visas, and shutting off aid—that doesn’t mean influential Americans aren’t involved, and that both sides of the aisle don’t have some explaining to do.

The story most U.S. readers are getting about the coup is that Zelaya—an ally of Venezuelan President, Hugo Chavez—was deposed because he tried to change the constitution to keep himself in power.

That story is a massive distortion of the facts. All Zelaya was trying to do is to put a non-binding referendum on the ballot calling for a constitutional convention, a move that trade unions, indigenous groups and social activist organizations had long been lobbying for. The current constitution was written by the Honduran military in 1982 and the one term limit allows the brass hats to dominate the politics of the country. Since the convention would have been held in November, the same month as the upcoming presidential elections, there was no way that Zelaya could have remained in office in any case. The most he could have done was to run four years from now.
And while Zelaya is indeed friendly with Chavez, he is at best a liberal reformer whose major accomplishment was raising the minimum wage. “What Zelaya has done has been little reforms,” Rafael Alegria, a leader of Via Campesina told the Mexican daily La Jornada. “He isn’t a socialist or a revolutionary, but these reforms, which didn’t harm the oligarchy at all, have been enough for them to attack him furiously.”

One of those “little reforms” was aimed at ensuring public control of the Honduran telecommunications industry and that may well have been the trip wire that triggered the coup.

The first hint that something was afoot was a suit brought by Venezuelan lawyer Robert Carmona-Borjas claiming that Zelaya was part of a bribary scheme involving the state-run telecommunication company, Hondutel.

Carmona-Borjas has a rap sheet that dates back to the April 2002 coup against Chavez It was he who drew up the notorious “Carmona decrees,” a series of draconian laws aimed at suspending the Venezuelan constitution and suppressing any resistance to the coup. As Chavez supporters poured into the streets and the plot unraveled, he fled to Washington DC.

There he took a post at George Washington University and brought Iran-Contra plotters Otto Reich and Elliott Abrams to teach his class on “Political Management in Latin America.” He also became vice-president of the right-wing Arcadia Foundation, which lobbies for free market policies.

Weeks before the June 28 Honduran coup, Carmona-Borjas barnstormed the country accusing Zelaya of collaborating with narco-traffickers.

Reich, a Cuban-American with ties to right-wing factions all over Latin America, and a former assistant secretary of state for hemispheric affairs under George W. Bush, has been accused by the Honduran Black Fraternal Organization of “undeniable involvement” in the coup.

This is hardly surprising. Reich’s priors makes Carmona-Borjas look like a boy scout.

He was nailed by a 1987 Congressional investigation for using public funds to engage in propaganda during the Reagan Administration’s war on Nicaragua. He is also a fierce advocate for Orlando Bosch and Luis Posada Carriles, both implicated in the bombing of a Cuban airliner in 1973 that killed all 73 on board.

Reich is a ferocious critic of Zelaya and, in a recent piece in the Weekly Standard, urged the Obama Administration not to support “strongman” Zelaya because it “would put the United States clearly in the same camp as Cuba’s Castro brothers, Venezuela’s Chavez, and other regional delinquents.”

Zelaya’s return was unanimous supported by the UN General Assembly, the European Union, and the Organization of American States.

One of the charges that Reich levels at Zelaya is that the Honduran president is supposedly involved with bribes paid out by the state-run telecommunication company, Hondutel. Zelaya is threatening to file a defamation suit over the accusation.

Reich’s charges against Hondutel are hardly happenstance.

The Cuban-American, a former lobbyist for AT&T, is close to Arizona Senator John McCain and served as McCain’s Latin American advisor during the Senator’s run for the presidency. John McCain is Mr. telecommunications.

The Senator has deep ties with telecom giants AT&T, MCI and Qualcomm and, according to Nikolas Kozloff , author of “Hugo Chavez: Oil, Politics and the Challenge of the U.S.,” “has acted to protect and look out for the political interests of the telecoms on Capitol Hill.”

AT&T is McCain’s second largest donor, and the company also generously funds McCain’s International Republican Institute (IRI), which has warred with Latin American regimes that have resisted telecommunications privatization. According to Kozloff, “President Zelaya was a known to be a fierce critic of telecommunications privatization.”

When Venezuelan coup leaders went to Washington a month before their failed effort to oust Chavez, IRI footed the bill. Reich, as then Secretary of State Condoleezza Rice’s special envoy to the Western Hemisphere, met with some of those leaders.

In 2004, Reich founded his own lobbying agency and immersed himself in guns, rum, tobacco, and sweat. His clients include Lockheed Martin (the world’s largest arms dealer), British American Tobacco and Bacardi. He is also vice-chairman of Worldwide Responsible Apparel Production, a clothing industry front aimed at derailing the anti-sweat-shop movement.

Republicans in Congress have accused the Obama Administration of being “soft” on Zelaya, and protested the White House’s support of the Honduran president by voting against administration nominees for the ambassador to Brazil and an assistant secretary of state.

But meddling in Honduras is a bi-partisan undertaking.

“If you want to understand who is the real power behind the [Honduran] coup, you need to find out who is paying Lanny Davis,” says Robert White, former U.S. ambassador to El Salvador and current president of the Center for International Policy.

Davis, best known as the lawyer who represented Bill Clinton during his impeachment trial, has been lobbying members of Congress and testifying before the House Foreign Affairs Committee in support of the coup.

According to Roberto Lovato, an associate editor at New American Media, Davis represents the Honduran chapter of CEAL, the Business Council of Latin America, which strongly backed the coup. Davis told Lovato, “I’m proud to represent businessmen who are committed to the rule of law.”

But White says the coup had more to do with profits than law.

“Coups happen because very wealthy people want them and help to make them happen, people who are used to seeing the country as a money machine and suddenly see social legislation on behalf of the poor as a threat to their interests,” says White. “The average wage of a worker in free trade zones is 77 cents per hour.”

According to the World Bank, 66 percent of Hondurans lives below the poverty line.

The U.S. is also involved in the coup through a network of agencies that funnel money and training to anti-government groups. The National Endowment for Democracy (NED) and the US Agency for International Development (USAID) contribute to right-wing organizations that supported the coup, including the Peace and Democracy Movement and the Civil Democratic Union. Many of the officers that bundled Zelaya off to San Jose were trained at the Western Hemispheric Institute for Security Cooperation, the former “School for the Americas’ that has seen torturers and coup leaders from all over Latin America pass through its doors. Reich served on the Institute’s board.

The Obama Administration condemned the coup, but when Zelaya journeyed to the Honduran-Nicaragua border, U.S. Secretary of State Hillary Clinton denounced him for being “provocative.” It was a strange statement, since the State Department said nothing about a report by the Committee of Disappeared Detainees in Honduras charging 1,100 human rights violations by the coup regime, including detentions, assaults and murder.

Human rights violations by the coup government have been condemned by the Inter American Commission for Human Rights, the International Observer Mission, Human Rights Watch, Amnesty International, the Committee to Protest Journalists, and Reporters Without Borders.

Davis claims that the coup was a “legal” maneuver to preserve democracy. But that is a hard argument to make, given who some of the people behind it were. One of those is Fernando Joya, a former member of Battalion 316, a paramilitary death squad. Joya fled the country after being charged with kidnapping and torturing several students in the 1980s, but he has now resurfaced as a “special security advisor” to the coup makers. He recently gave a TV interview that favorably compared the 1973 Chilean coup to the June 28 Honduran coup.

According to Greg Grandin, a history professor at New York University, the coup makers also included the extremely right-wing Catholic organization, Opus Dei, whose roots go back to the fascist regime of Spanish caudillo Francisco Franco.

In the old days, when the U.S. routinely overthrew governments that displeased it, the Marines would have gone in, as they did in Guatemala and Nicaragua, or the CIA would have engineered a coup by the local elites. No one has accused U.S. intelligence of being involved in the Honduran coup, and American troops in the country are keeping a low profile. But the fingerprints of U.S. institutions like the NED, USAID and School for the Americas—plus bipartisan lobbyists, powerful corporations, and dedicated Cold War warriors—are all over the June takeover.

Conn Hallinan can be reached at: ringoanne@sbcglobal.net

Bolivia Aprueba Ley que Prohíbe uso de Animales en actos Circenses

La norma, de sólo seis artículos, también da un plazo de un año a todos los espectáculos del país para dejar de usar animales en sus funciones

La Jornada

Bolivia aprobó una ley que prohíbe el uso de animales silvestres o domésticos en actos circenses, norma de avanzada en América del sur, afirmó este jueves la diputada promotora de la norma, Ximena Flores.
"Esta ley, sancionada y promulgada, prohíbe el uso de animales silvestres y domésticos en espectáculos de circo, esto significa que los circos que entren al país no podrán hacerlo más con animales", afirmó la diputada Flores, de filas del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS).

Explicó que la norma, de sólo seis artículos, también da un plazo de un año a todos los espectáculos que hay en el país para dejar de usar animales en sus funciones públicas.

Las alcaldías y prefecturas (gobernaciones) serán las entidades encargadas de hacer cumplir la nueva ley que -según dijo- es inédita en America del sur.

FBI raids NOLA police over Katrina killings

By Daniel Tencer

Raw Story

Nearly four years after the police shootout that took the lives of Ronald Madison and James Brissette on New Orleans’ Danziger Bridge, the FBI raided the offices of the police investigators who had been looking into the deadly incident.

The bureau’s move suggests that the federal government may be serious about seeing police officers prosecuted over the Sept. 4, 2005 shootout, when Madison and Brissette were allegedly killed by police while four others were wounded as they crossed a bridge in the midst of the Hurricane Katrina crisis.

It also suggests the FBI may be worried that New Orleans police are trying — or may in the future try — to destroy evidence of what happened that day.

According to ProPublica, “the police officers involved say they began shooting in response to gunfire from the civilians; that claim is vigorously disputed by the shooting victims.”

“Survivors of the high-profile shooting incident have said they were unarmed when ambushed by officers on the bridge, who came to the site because they heard a radio call that described other police officers in distress,” the New Orleans Times-Picayune reported last year. “But police officers have maintained that police were in a firefight, shooting only after they were fired upon.”

According to an article in Friday’s Times-Picayune, FBI agents seized “the files and computer hard drives of two officers assigned to investigate police conduct” in the incident.

Last year, the federal government announced it would be investigating the possibility of federal charges against some or all of the officers involved in the shootout, after a state prosecution of the incident fell apart.

According to New Orleans TV station WDSU, the “investigation had been years in the making and the probe into the police department is broader than the events that happened on the Danziger Bridge that left two dead and four wounded.”

Harry Rosenberg, a former US attorney, told WDSU that FBI raids on police homicide squads are rare. “It’s done when the FBI believes evidence may be destroyed if officers or other individuals become aware of a criminal investigation and are likely to dispose of electronic data or paper evidence that might assist the FBI in its investigation,” Rosenberg said.

WDSU also stated that the federal investigation would look at “the police-involved shooting of Adolph Grimes on New Year’s Eve and the death of Henry Glover, whose body was found in a burned out car in the days after Hurricane Katrina.”

The Times-Picayune reported in June that federal authorities are investigating Glover’s death. According to the paper, the owner of the car in which Glover’s body was found said he last saw it in the possession of the New Orleans police, before it was found burned with Glover’s body inside.

“A community group that has been monitoring each of the cases said it’s glad to see the FBI push for more information,” WDSU reported.

“This has been a long time coming,” Evelyn Lynn of the activist group Safe Streets Strong Communities told WDSU. “The police department here has been in crisis for a long time. Having federal help is going to help a lot in terms of the cases and the reforms that we need to make in the department.”

Buenos Tiempos Para la Banca... ética

Bea Sever
Adital




La banca ética o social garantiza que el dinero del inversor, además de ofrecer rentabilidad, será utilizado con fines sociales. En tiempos convulsos para la economía tradicional se perfila como una alternativa digna de tener en cuenta.

Los recientes escándalos financieros han puesto en evidencia el desconocimiento que el pequeño ahorrador tiene sobre el destino que las entidades financieras dan a su dinero. La compra de activos de otros bancos o las no muy éticas inversiones que algunas entidades realizan con los ahorros de sus clientes han llevado a muchos a perder la fe en los bancos tradicionales. Es ahora cuando la banca ética se perfila más que nunca como alternativa a un modelo financiero que ya no inspira la confianza ciega de antaño.

Según José Luis Retolaza, experto en economía financiera y director OPE consultores, "la desconfianza en las entidades financieras y el aumento de la morosidad han afectado a todos los bancos, convencionales o alternativos, pero la banca ética no se ha visto afectada por el tema de los activos tóxicos y eso le beneficia. Una de sus características es no entrar en este tipo de especulaciones, con lo que a nivel concreto estos escándalos deberían traducirse en una imagen positiva de la banca social".

Dónde invierten el dinero

Precisamente la colocación de activos es una de las cuatro características que Retolaza menciona como distintivos de la banca ética o social, además de la transparencia, el sistema de garantía de riesgo y la participación.

"La banca social se basa en un compromiso de colocación de los activos en la misma línea que los intereses de los impositores. Esto va muy vinculado al tema de la transparencia". Es decir, que el cliente sabe exactamente qué se hace con su capital y muchas veces incluso puede elegirlo, pero siempre será en empresas o proyectos con fines sociales o medio ambientales.

En cuanto al sistema de garantía de riesgo, este tipo de entidades concede préstamos o créditos a proyectos empresariales viables y con contenido social, aunque no tengan las garantías patrimoniales o los avales que exige un banco convencional.

Bancos éticos en Europa

Triodos Bank, la primera entidad europea de este tipo, nació en Holanda hace casi 30 años. A día de hoy cuenta con 190.000 clientes en Holanda, Bélgica, Reino Unido, Alemania y España, la mayoría empresas dedicadas a las energías renovables y a la agricultura orgánica.

En Europa existen más de 35 bancas éticas, con dos modelos principales de gestión: el anglosajón, que posee una dirección centralizada, y el latino, que se rige según una base cooperativista y asociativa. A este último grupo pertenece Banca Popolare Ética, una cooperativa de crédito italiana creada en 1995 y que cuenta con 24.000 socios depositantes. Es fundadora de la Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos (FEBEA) a la que también pertenece Fiare (Fundación para la Inversión y el Ahorro Responsable).

El Proyecto Fiare nació en Bilbao en 2001 amparado por Banca Popolare Ética. Cuenta con el apoyo de 63 organizaciones, entre ellas Caritas Diocesana. Sus responsables aseguran que "la actividad económica no es neutral. Toda decisión económica es, en último término, una decisión ética, asumida desde un marco determinado de convicciones y cuyas consecuencias favorecen a unos y perjudican a otros".

Esta es, según Retolaza la principal función de la banca ética en la economía actual: "dar respuesta a aquellas personas que no quieren que su dinero esté trabajando en contra de su ideología. Además, a nivel de economía global, demuestra que las cosas que pueden hacerse de otra forma".

Rentabilidad

El hecho de que la banca ética sólo invierta o financie a empresas que cumplen determinados requisitos, no significa que sus beneficios sean necesariamente menores que los de las entidades convencionales. Estas entidades también tienen la rentabilidad como objetivo y operan con las mismas garantías y reúnen los mismos requisitos exigidos por el Banco de España al resto de empresas financieras.

Como ejemplo, Fiare ofrece una libreta de ahorro con un tipo de interés fijo a 48 meses del 0,85%. Esta entidad ha duplicado el volumen de depósitos captados de 2006 a 2008, ha apoyado la financiación de más de 50 proyectos sociales y su actividad de préstamos ha crecido un 52%.

La cuenta de ahorro de Triodos genera una rentabilidad del 1,50% T.A.E. desde el primer euro (1,49% interés nominal anual) y garantiza la total disponibilidad del dinero. En España este banco creció un 25% en 2008, hasta alcanzar los 2.400 millones de euros.

"En mi opinión, la rentabilidad de la inversión en la banca ética se sitúa en una posición media. Está claro que para quien busque alta rentabilidad con el alto riesgo que conlleva, este no es su banco, pero hay productos menos rentables en la banca tradicional", asegura Retolaza.

De lo que no cabe duda es de que la banca alternativa es más rentable en lo social, medioambiental y solidario.

Supreme Court Asked to Block Release of Iraq Abuse Photos

Agence France Presse


Lawyers for President Barack Obama's administration have asked the US Supreme Court to block the release of photos showing prisoner abuse by US soldiers in Iraq.

The lawyers argue that releasing the photos would unnecessarily endanger US troops in Iraq and Afghanistan.

"The president of the United States and the nation's highest-ranking military officers responsible for ongoing combat operations in Iraq and Afghanistan have determined that disclosure by the government of the photographs... would pose a significant risk to the lives and physical safety of American military and civilian personnel by inciting violence targeting those personnel," the lawyers said.

The court's nine justices, including newly-confirmed Justice Sonia Sotomayor, will decide in coming months whether to take up the petition.

This spring, a lower court granted a request by the American Civil Liberties Union, a US rights group, that the photographs be made public and ordered the Defense Department to make them available by the end of May.

But on May 13, Obama said he had decided to appeal the decision and seek court approval to block the release of the photos, fearing that their release could stir anti-American sentiment and endanger US troops.

The photographs, according to details included in the brief filed by Solicitor General Elena Kagan, depict various humiliating and abusive tactics being used against prisoners who are often naked and hooded.

Kagan's filing also notes that the abuse was investigated and "three of the six investigations led to criminal charges and in two of those cases, the accused were found guilty and punished."

The brief also cites the opinions of various senior military officials with experience in Iraq and Afghanistan, who warn that the release of the photos would endanger US troops.

The ACLU filing in the case notes that lower courts have rejected the argument that the photos can be blocked because of the potential backlash against US forces their release might prompt.

"These photos would provide a visual proof that prisoner abuse by US personnel was not aberrational, but widespread, reaching far beyond the walls of Abu Ghraib," the ACLU said.

"As disturbing these photos may be, it is critical that the American people know the full truth about the abuse that occurred in their name."

Los Movimientos Sociales en Mesoamérica ante la crisis del Capitalismo

Gustavo Castro Soto

otrosmundoschiapas.org

Supongamos que no lucháramos contra el capitalismo. Tarde o temprano el sistema igualmente colapsaría ya sea desde el punto de vista ambiental, financiero o social. El modo de extracción de los recursos y la acumulación de capital no son sustentables en sí mismos lo que llevaría a un agotamiento tal que los recursos del planeta no darán para más. Esto pareciera una invitación a cruzar los brazos y esperar su colapso. No. No es así. Con mayor razón nos lanza a buscar acabarlo antes de que nos acabe, antes de que nos deje sin nada sobre qué construir otra vida que garantice la felicidad para toda la humanidad.

En la región mesoamerica han crecido las luchas de resistencia por todos sus rincones. Casi no hay aspecto o temática que no tenga atrás una lucha de resistencia. Sin embargo, en muchas ocasiones nos cuestionamos sobre su articulación, sobre su posible dispersión, sobre las estrategia que debieran seguir o compartir, o de las alternativas que debieran implementar, y otros cuestionamientos que surgen en todos los foros y encuentros. Lejos de hacer un balance para lo cual este autor no está calificado, mencionamos al menos algunas luchas y redes significativas con la advertencia de que no se agotan. También abordaremos una reflexión sobre los retos de los movimientos sociales y más aún en el contexto del golpe militar en Honduras.
Algunas de las luchas

En el caso de Panamá podemos destacar la lucha por los derechos humanos y en especial las reivindicaciones de los derechos laborales, así como la lucha contra las presas y la minería.

Recientemente contra el turismo residencial que va creciendo aceleradamente en las costas panameñas y con más vigor la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, sus tierras y territorios. En Costa Rica cabe mencionar la lucha contra los tratados de libre comercio y de asociación, cuyo proceso ha sido un ejemplo de movilización social en la región. Pero también los costaricenses luchan contra la expansión escandalosa del monocultivo de la piña, contra la militarización extranjera y lo que fue el intento de instalar la escuela policiaca y militar de la ILEA, contra la construcción de presas y los proyectos mineros, contra la privatización de la energía eléctrica así como la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, entre otras.

En Nicaragua podemos destacar la lucha por el agua como un derecho humano, contra la deuda externa y ecológica; contra los agroquímicos, las presas y los efectos de la privatización de la energía en manos de las trasnacionales, por los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas, contra los tratados de libre comercio y de asociación. En Honduras ha sido fuerte la lucha contra las presas, contra la minería y la militarización norteamericana, por los derechos sindicales, contra la deforestación y por la defensa de los bosques, contra la deuda externa y las granjas camaronícolas, por los derechos de los pueblos indígenas, sus tierras y territorios. Y ahora todos juntos contra el golpe militar, su oligarquía y los intereses de Estados Unidos y del narco cimentados en nuestro hermano país. En El Salvador rescatamos entre otras la lucha que se ha llevado contra las represas y la minería, contra la deuda externa y ecológica, la lucha por los derechos de las mujeres, la defensa del derecho a los servicios públicos, la ecología y el medio ambiernte, por el agua como un derecho humano y contra los tratados de libre comercio y los efectos el cambio climático, entre otras.

En Guatemala podemos destacar la lucha por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, por su tierra y territorio, así como las luchas contra las represas y al minería; la lucha contra la militarización, la violencia, la impunidad y por los derechos humanos; contra los efectos de la privatización de la energía eléctrica; contra los transgénicos, los tratados de libre comercio y los efectos de la explotación petrolera. En el sur-sureste de México podemos rescatar la lucha contra las represas y la naciente lucha contra la minería; contra los efectos de la explotación petrolera y las privatizaciones, la militarización y por los derechos de los pueblos indígenas, sus tierras y territorios; por los derechos humanos y contra los parques eólicos en manos de las trasnacionales europeas, contra la biopiratería, los trasngénicos y por la defensa de los derechos de las mujeres. Y al final de cuentas, toda la región contra el Plan Puebla Panamá (hoy Plan Mesoamérica) y contra el ALCA. Ahora, todos contra el golpe militar en Honduras porque el futuro de Honduras será el futuro de América Latina y el Caribe. Por ello, nuestro eje de lucha, de articulación, debe ser Honduras.

Sin embargo, también existen otros aspectos importantes en las agendas de los movimientos sociales como son la salud y sus redes, los agrocombustibles, los monoculivos de árboles (palma africana, el eucalipto, el pino, etc.); las incidencias en políticas públicas y otros temas que van surgiendo e incorporándose a la lucha. Todo lo anterior, por decir algo.

Algunas de las redes

Las luchas ya mencionadas se articulan a un sinfin de procesos sociales regionales y continentales. Algunas se articulan a uno o diversos actores, por ejemplo, alrededor de la Vía Campesina o la Coordinadora Latinaomericana de Organizaciones dcel Campo (CLOC); otras en torno a la Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA), al Grito de los Excluidos, a Amigos de la Tierra Internacional o a la Red Latinoamericana contra las Represas (REDLAR). En la región también están los esfuerzos de la Asamblea Social Continental (ASC), Jubileo Sur, el Foro Mesoamericano, el Encuentro Hemisférico contra la Militarización, la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM), las redes mineras, de los Pueblos Indígenas, Abya Yala, el Movimiento de Víctimas y Afectados por el Cambio Climático, la Red de Acción en Plaguicidas de América Latina (RAP-AL), la Red Vida, la Red Contra los Monocultivos de Arboles (RECOMA), OilWatch, la Red contra Transgénicos, la implementación de Tribunales Permanentes de los Pueblos, entre otras muchas redes y actores colectivos.

Estas son por mencionar algunas, y muy pocas, de las que existen entre la gran gama de temáticas y ejes articuladores.

Pese a la gran variedad y aparente dispersión del movimiento social, nos parece que más bien se van articulando desde sus luchas locales y problemas específicos, concretos. Ya sea por el agua, la mina, la presa, la palma africana, el monocultivo, la carretera, la tierra, la privatización, la biodiversidad, los derechos humanos, etcétera. Así, el movimiento social se fortalece en la medida en que especifica su objetivo de lucha e integra en él la visión global. En otras palabras, trabajando en lo local y pensando en lo global. ¿Dónde se da entonces la posibilidad de una verdadera articulación? En el proceso inverso, en el trabajo global pensando en lo local. Por ello, el movimiento social, cada lucha, no puede dejar de hacer presencia en estos dos escenarios, lo local y lo global, lo coyuntural y lo estructural.

En la medida en que muchas redes y procesos sociales van incorporando una visión global, articulada e integral, se van fortaleciendo y creando puntos de vinculación y de articulaciones. El agua se ve desde la óptica de las represas, de la privatización, de la minería, de los servicios públicos, de los monocultivos, etcétera. De ahí que las redes por la defensa del agua como un derecho humano tienen la posibilidad de articularse con la lucha antirepresas. Del mismo modo, otras redes como las de represas, en la medida en que integran y dimensionan globalmente su problemática, articulan la lucha con el tema del agua, de la tierra, la biodiversidad, los parques eólicos, los campos de agrocombuistibles, el cambio climático, la privatización del agua y de la energía, las Ifis, etc. El tema de la deuda se vincula con el de los tratados de libre comercio, la militarización, el agua, los megaproyectos, la deuda ecológica, los derechos humanos, entre otros. La lucha contra los transgénicos con la soberanía alimentaria, con la salud, las corporaciones trasnacionales, el agua, la tierra y el territorio, etc. Y de este modo, todas las temáticas, ejes y sectores, en la medida que integran una visión global, sistémica y articulante, tarde o temprano se juntan, se encuentran. Así, respetando la peculiaridad de cada movimiento, de la lucha y los problemas que le preocupan y que tiene enfrente, son capaces de lograr la unidad con otros actores. Y esto está sucediendo en Mesoamérica. Y todos ellos desde la óptica y perspectiva de género, de los derechos humanos y de las mujeres, de la miltarización de todos los recursos naturales y los megaproyectos más que neoliberales, corporativos.

Hay quienes abogan por eliminar lo que aparentemente son temas que sectorizan, pulverizan o dividen, con el fin de conformar procesos amplios en torno a conceptos y realidades macro, como la “lucha por la tierra y el territorio”, “lucha por la soberanía”, “lucha contra el capitalismo”, “lucha por la unidad de los pueblos”, “lucha contra el neoliberalismo”, entre otros, que abracen toda forma de resistencia. Y estamos de acuerdo en ello, en procesos amplios que aglutinen fuerza social y política. Sin embargo, eliminar las particularidades de las luchas quizás nos lleve, mínimamente, a perder fuerza en lo local, ese elemento que da identidad y unidad social a un grupo social en torno a los problemas que se tienen enfrente y que son necesarios resolver y enfrentar, desde donde las personas se identifican para resolver sus problemas inmediatos. Así, comunidades y organizaciones tienen una plataforma de vínculo hacia otros procesos. Desde lo local a lo global y lo global a lo local, necesariamente. De quedarse en alguno de los polos existe el peligro de que el movimiento social, o uno de sus actores, se pierda en la realidad. Por ejemplo, no hace mucho el eje que articuló exitosamente la lucha social continental fue contra lo que se le llamó el Plan Puebla Panamá (PPP) y el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Los movimientos desde sus especificidades simplemente entendieron que la perspectiva de su trabajo debería leerse desde la lucha contra el PPP y el ALCA. Independientemente del sector, tema, eje o el lugar físico o político en que se encontrara. Y se logró. Y fueron exitosas. Pero hoy es otra cosa, el gran capital y la crisis actual del capitalismo está orientando estrategias nuevas y ese es el reto del movimiento social ahora: encontrar la nueva perspectiva de lucha común. Eso sí nos falta en Mesoamérica, pero también en el continente entero.
Sin embargo, en medio de este proceso surge un acontecimiento que articula al movimiento social: el golpe militar en Honduras. Porque el futuro de Honduras será el futuro del Continente. Un desenlace a favor de los golpistas podría marcar la ruta que envalentonaría en otros países a las oligarquías, narcos, militares, trasnacionales y a los Estados Unidos de que sí se puede detener el avance de los procesos sociales y las luchas políticas pacíficas por medio de otra ola de golpes militares, democraticidios y violaciones a los derechos humanos. Hasta los nuevos gobiernos de izquierda para unos y supuesta izquierda para otros, siguen siendo una amenaza a la acumulación de la riqueza.

Algunos puntos para el debate

Aunque no hay espacio ni es el momento, lo será para otra ocasión, mencionamos algunos puntos para el debate que nos parecen importantes. Primero afirmamos que el neoliberalismo ya se acabó, casi se agotó, que no fue un fin en sí mismo sino la aplicación de políticas de ajuste para un interés: la incoporación del gran capital, de las grandes trasnacionales en el control económico y político. Por ello confirmamos que estamos en un nuevo modelo que denominamos Corporación-Nación. De esto ya hemos hablado en otros momentos(1). Lo segundo es que la globalización neoliberal no fue tal, que no fue tan global. Los países menos neoliberales son los del Norte, los más proteccionistas, los que más subsidian a sus economías, los que más rescatan empresas y los que, entre ellos, no existen Acuerdos de Libre Comercio. Lo tercero es más espinoso y consideramos no está del todo explorado, aclarado o consensuado. Es la visión sistémica. Esto significa ¿cuál es el análisis de los movimientos sobre el sistema capitalista? ¿Cuál es el diagnóstico que hacemos del sistema y su actual crisis? Este será la clave para discenir las alternativas anti sistémicas, anticapitalistas.

Por último y más difícil de digerir. Supongamos que no lucháramos contra el capitalismo, sino que lo apoyamos, lo acompañamos, lo defendemos y lo impulsamos. Tarde o temprano el sistema colapsaría ya sea desde el punto de vista ambiental, financiero o social. El modo de extracción de los recursos y la acumulación de capital no son sustentables en sí mismos lo que llevaría a un agotamiento tal que los recursos del planeta no darán para más. A esto nos referimos cuando decimos que el capitalismo, con nosotros o sin nosotros, llegará a su fin, que no es eterno. Esto asusta a muchos y hay quien se desgarra las vestiduras. Pareciera una invitación a cruzar los brazos y esperar su colapso. No. No es así. Con mayor razón nos lanza a buscar acabarlo antes de que nos acabe, antes de que nos deje sin nada sobre qué construir otra vida que garantice la felicidad para toda la humanidad. Con mayor razón nos debe mantener en movimiento. Pero es el movimiento ¿de lucha?, ¿de resistencia?, ¿o de alternativas?

Consideramos que la actual crisis del capitalismo no es una crisis coyuntural o modélica (la transición de un modelo a otro que por cierto no es el noeliberalismo sino el modelo Corporación-Nación), sino que se trata de una crisis sistémica. ¿Cuándo terminará esta crisis? ¿A qué sistema estamos transitando? Eso no toca abordarlo ahora, pero dejémoslo sobre la mesa.

Algunas reflexiones sobre las ¿luchas? ¿resistencias? ¿alternativas?

Por lo general nos encontramos en los movimientos dos conceptos que recurrentemente aparecen en el vocabulario, discursos, gritos, consignas y declaraciones: “lucha” y “contra”. Para todo somos primero “anti” antes que “alter”, de alternativas. Pero para saber contra qué luchamos es necesario conocer qué es el Sistema Capitalista. Así, al hacer su diagnóstico, o sea, en qué momento se encuentra de su existencia, cuáles son sus posibilidades reales de reproducción, podremos encontrar las pistas de qué implica el anti-capitalismo, lo anti sistémico, cuál es la mejor estrategia, cómo generar una experiencia o una realidad anti sistémica.

‘Anti’ es un prefijo griego que significa «protección contra», «prevención contra» o «lucha contra». Sin embargo preferimos usar la connotación de ‘opuesto’ o ‘contrario’. Así, cuando hablamos de experiencias anti-sistémicas nos referimos a aquellas experiencias y realidades opuestas o contrarias al Sistema Capitalista; al discurso y a las prácticas sociales y políticas unidas en lo cotidiano en un individuo o colectivo sociales, con características distintas o diametralmente opuestas a las que alimenta a este sistema. Experiencias que en mayor o menor grado reflejan un alter-nato, o sea, otras formas distintas muy suyas de vivir la vida con su propio sistema.

Las expresiones y experiencias anti sistémicas siempre han existido. Unas con mayor o menor impacto, con mayor o menor presencia social, con mayor o menor tiempo de duración histórica. Sin embargo, ellas no lograron conformar un sistema hegemónico que globalice las reglas de vida de toda la humanidad, como lo ha hecho el sistema capitalista, porque su esencia no es la hegemonía. Curiosamente otros mundos subsistentes no capitalistas se encuentran entre diversas culturas indígenas del mundo, y las alternativas antisistémicas emergentes se dan por lo general en las zonas rurales o entre la población excluida de los supuestos beneficios del sistema dominante actual. Pero veamos más allá. Las luchas anti-sistémicas pueden ser de varias formas. Mencionemos algunas:

1) Resistencia: resistir viene del latín resistere que significa tolerar, rechazar, aguantar o sufrir; oponerse a la acción o violencia de alguien o algo. Hay personas o movimientos sociales que aguantan y toleran los efectos del Capitalismo: no pago, no veo, no compro, no voy... Resisto.

2) Resistencia Activa: incluye la Resistencia pero con una forma activa de oponerse y rechazar a) algunas de sus expresiones como impedir que se construyan carreteras, puentes, represas, minas, monocultivos de eucalipto o palma africana; o estrategias para combatir la pobreza, contra los bajos salarios, contra el uso de agroquímicos, etcétera; b) o rechazar algunos de sus actores (empresas trasnacionales y gobiernos) por medio de acciones de boicots, u otras medidas; c) o detener, aletargar o evitar algunos de los mecanismos de acumulación y reproducción del Sistema Capitalista como las protestas contra la Organización Mundial del Comercio (OMC), el G-8, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el BID, la Deuda Externa, el Plan Puebla Panamá, el IIRSA, el Foro Davós, las negociaciones de los Tratados de Libre Comercio, etcétera.

3) Resistencia Propositiva: esta lucha puede incluir las dos anteriores y necesariamente la de emancipación. Las luchas emancipadoras implican la liberación de la subordinación o del dominio que ejerce el Sistema Capitalista. Pero no hay liberación si no se da la transformación de la realidad para construir alter-natos de forma integral. Sólo así se libera de la dependencia. Y será más alter-natos en la medida en que más elementos anti-capitalistas tenga. De esto también hemos hablado en otro momento.(2)

Pero podemos mantener, alimentar, potencializar el capitalismo sin darnos cuenta o de manera ingenua al pensar que implementamos supuestas alternativas. Los que reciben algún beneficio del sistema cuidan que ese interés se mantenga, se perpetúe y mejore, por lo que sus expresiones son reformistas o con argumentos de “humanización” del capitalismo, lo que intrínsecamente no se puede.

Por ello, no toda lucha contra el capitalismo en su expresión o reproducción significa que estamos generando otras expresiones y realidades diferentes al capitalismo. Así, vemos organizaciones o movimientos sociales con un análisis y un discurso antisistémico pero que sus prácticas no lo son; o hay movimientos sociales que no explicitan lo anti sistémicos pero sus practicas son profundamente anti capitalistas, simplemente viven el “alter-nato”. De cualquier manera, los movimientos son precisamente eso, movimientos, procesos que suben y bajan, que tienen sus ciclos de vida, cumplen su objetivo, se desgastan, surgen nuevos, se funden, se multiplican, se transforman. Todo en movimiento, lo que se detiene se pudre. Los hay más estructurados, los más amplios, con direcciones colectivas, con secretariados, coordinaciones, secretarias ejecutivas, comités, o con direcciones mesiánicas o caudillistas, entre otras muchas formas.

El golpe militar en Honduras nos pone nuevamente en una disyuntiva. Quienes consideran que la historia es ascendente, de menos a más, evolutiva, o que las civilizaciones son acumulativas, reproducen exclamaciones como “cómo es posible que en pleno Siglo XXI pase esto”. Que las dictaduras militares, los genocidios o los grupos armados son cosa del pasado. Si nos vanagloriamos de nuestras luchas libertarias que nos dieron patria, hacemos memoria y festejamos las luchas de independencia y de los procesos revolucionarios, aunque fue a costa de millones de muertos en todo el Continente, hay la tentación de alarmarse de esos mismos procesos hoy en día. Todos los caminos del pasado, independientemente de su valoración, siguen presentes y estarán vigentes toda la vida mientras los que sustentan el poder con la represión no quiera soltar sus privilegios. No es regresión, lamentablemente así somos la humanidad. No es una apología de las luchas revolucionarias armadas, simplemente decimos que estará presente tentativamente en muchos pueblos que no ven otras salidas para lograr justicia como lo hicieron en antaño y sobre quienes nos orgullecemos y festejamos. Y esto puede estar latente en cualquier región de mesoaérica. Aunque básicamente casi todas las Independencias se dieron por medio de procesos armados en nuestro hemisferio, creemos que las luchas políticas seguirán siendo el camino privilegiado para lograr otros sistema donde quepamos todos los mundos.(3) Pero vale la pena no sólo resistir, sino hacerlo activamente y propositivamente.

El alter-natos

Actualmente hablamos en los movimientos sociales sobre la necesidad de buscar alternativas a este capitalismo en crisis estructural. La palabra “alternativa” proviene del latín alter, altera, alterum, un pronombre (pro-nomen, “en lugar del nombre”) que significa el otro, entre dos alternativas.

Pero cuando hablamos de la alternativa al Sistema Capitalista no nos referimos a la única otra ‘alternativa’, como si solo hubiera que elegir entre dos cosas, entre el Capitalismo o la otra cosa que no conocemos pero que a final de cuentas será otra cosa hegemónica. Esto significa reducir a dos la realidad que es abierta y diversa. No optamos por una hegemonía para abrazar otra que se imponga y domine a los demás. Por ello la diferencia con otro pronombre, “alius”, que proviene también del latín alius, alia, aliud, que significa otro, entre tres o más opciones o posibilidades. Sin embargo, para algunos estudiosos del tema con el paso del tiempo se borró la diferencia y se incluyó en alternativa la idea de opción entre dos o más posibilidades. Y descubrimos que esto es el Alter, los Otros.

Las palabras alterado o inalterable, que significa que no es afectado por los hechos externos; o altercado, e incluso enaltecido que significa magnificado o resaltado por otros que no son él mismo, sugieren un movimiento de fuera hacia dentro. Por ello insistimos en la perspectiva de adentro hacia fuera, el ‘Natos’. Se trata de encontrar, lograr, potenciar, descubrir o crear ‘lo que se nace naturalmente’, de lo que es suyo, propio, que ‘nace de la suidad’, ‘de la mismidad’. Que es propio de un pueblo, de una cultura. Este es el “Natos”. Es lo otro que nace desde adentro. Es esta unidad mundanal que nace de la unidad de suidades, de mismidades. Sólo la diversidad genera unidad. Y sólo existe la unidad porque hay diversos.

Es por ello que la diversidad de culturas hace posible que en el Mundo haya Otros Mundos propios, suyos, distintos al Sistema Capitalista. Por ello, Alter-Natos son Otros Mundos, otros sistemas diversamente unidos. Por ello el movimiento social no es uno, sino muchos, con una lucha anti capitalista local y con visión global sistémica, pero en búsqueda y en experiencias reales aquí y ahora de cada vez mayor plenitud humana. Esta es la lucha antisistémica en Honduras donde se gesta un Alter-Natos, una nueva esperanza. Nuestro sueño no es un sueño: ¡Un Mundo sin Capitalismo! www.ecoportal.net

Gustavo Castro Soto - Otros Mundos, AC - San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. www.otrosmundoschiapas.org

(1) Véase “El Modelo Corporación Nación”, en http://otrosmundoschiapas.org/index.php/modelo.html

(2) Véase “Otros Mundos; Los Elementos Anti-sistémicos”, http://otrosmundoschiapas.org/index.php/alternativas.html

(3) Recomendamos ampliamente el libro de Luis Suárez, “Un Siglo de Terror en América Latina/Cronología de crímenes de Estados Unidos contra la humanidad”.

Inside Story on Town Hall Riots: Right-Wing Shock Troops Do Corporate America's Dirty Work

By Adele M. Stan

AlterNet

The recent spate of town hall dustups may look like an overnight sensation, but they've been years, even decades, in the making.

Since the days in the late 1970s, when the New Right began its takeover of the Republican Party, it has cultivated a militia of white people armed with a grudge against those who brought forth the social changes of the '60s.

These malcontents have been promised their day of retribution, a day for which they are more than ready. Few seem to understand that they are merely dupes for a corporate agenda that will only worsen the conditions in which they live.

Why, you may ask, would men of power and fame shake the rough, unmanicured hands of gun enthusiasts, conspiracy theorists, gay-haters, misogynists and racists?

Because somebody's got to do the dirty work. Magnates don't like to soil their French cuffs, and it's hard for a bunch of rich guys to garner sympathy for threats to their bottom lines. It's the classic inside-outside game that the right wing of the GOP has played for the last two decades.

The Health-Care Industry Executive

Imagine you're an executive at a pharmaceutical company. Your U.S. operations are your cash cow; they earn you wild net profits because, unlike in other industrialized nations, you do not experience the price controls of a government-administered program in which the government negotiates for the best price on prescription drugs and devices.

Along comes a government plan for health-insurance reform that includes a public, government-financed plan. The public option, they call it. As part of the plan, you will be required to negotiate with the government for the price of medications and devices to be distributed within the plan.

Now that could really screw up your massive profit margins. Private plans might then insist on prices more like those the government is getting.

Instead of increasing your profit by double digits in the worst year the economy has seen since the Great Depression, as did an outfit called The Medicines Co., your shareholders may have to settle for profits more in line with the overall growth of the economy. And wouldn't that just stink?

Meanwhile, polls show a clear majority of Americans -- you know, regular Americans, the kind who don't want to own an AK-47, or who do accept the president's citizenship status -- favor the public option. In fact, in June, CBS News found that majority to be 72 percent.

So, whaddaya do? Well, if your lobbying firm counts former Rep. Dick Armey, R-Texas, as its senior policy adviser, you don't have do much. Dick will take care of the rest through FreedomWorks, the ostensibly grassroots, nonprofit organization of anti-taxers, cold warriors and affirmative-action opponents, which he chairs.

Need to make it look like regular Americans oppose the health-insurance reform bills now being considered by Congress? Make sure a handful of those angry white people turn up at the town hall meetings now being conducted by members of Congress throughout the country. Make sure they disrupt the meeting and rattle the congressperson.

Capture it all on amateur video and put it up on a faux, amateur-looking Web site, and try to kid the media into thinking there's a widespread rebellion happening. After all, the media are gonna want that dramatic footage.

The Republican Member of Congress

Now, suppose you're a Republican member of Congress. Your party got totally throttled in the 2008 election, and if you don't derail this health care thing, it's going to be a big win for your Democratic opponents, as millions of underinsured and uninsured Americans finally have some health care coverage -- one bright spot in a largely dismal economy.

Meanwhile, you get a lot of your campaign cash from health-care-related industries and from the Wall Street bankers and brokers who want to keep those profits soaring.

A public option is going to stink for you, too. So, while Armey's army of taxphobes is useful to you, it would be great to get some really hard-core types to further stoke the fires -- especially if marshaled by guys who know how to really tar Democrats with racist imagery and slurs of unpatriotic behavior.

That's where Grassfire.org and its brother networking site, ResistNet come in. Sen. Jim DeMint, R-S.C., who promised to make health-care reform President Obama's "Waterloo," is a big fan. Says so right there on the Grassfire Web site. ResistNet is yet another right-wing hub for organizing the disruption of health-care town hall meetings.

The Media Mogul

Okay, now put on the hat of a media mogul, one who rails against the minimal restrictions the U.S. has on multi-outlet ownership, and one for whom the bottom line is everything. In fact, you actually own the Wall Street Journal.

If you can nip this health care thing in the bud, you could stand in the way of a president who wants to rein in Wall Street's worse excesses and who may depress the profit margins of health-care companies in which your readers invest with his dastardly public option. What's a mogul to do?

Why not hire a guy known for riling the discontented to host a show on your cable news channel, and empower him as an organizer? Let him create a little project pegged to fear and nationalism -- something, say, like 9/11 -- through which he mobilizes bands of those aggrieved by the fact of a black president to disrupt town hall meetings.

That's exactly what Rupert Murdoch did when he hired Glenn Beck to host a Fox News Channel show and to put together a little organizing site called The 9-12 Project.

Although Beck's stated goal is to bring America back to where it was on Sept. 12, 2001 -- a nation pulled together in the wake of the terrorist attacks the day before -- he draws together only those who embrace the goals of the right.

But his project site is shaped like a social-networking tool, and activists in Florida credit the Tampa 9-12 chapter as turning them out to a town hall they helped turn into a ruckus.

Put these three scenarios together, and you have the phenomenon that has become the summer of the town-hall scuff, a heated season of right-wing disruptions of civic fora.

Add to that an oppressed-white-people narrative that has its roots in the origins of what used to be called the New Right, and you have a confluence of interests ready to elevate to prime-time status a disgruntled and paranoid minority with a penchant for misplaced blame.

FreedomWorks and the K Street Lobbyist

In Washington's K Street corridor, Dick Armey is a very important man -- so important, in fact, that he was scooped up, upon his retirement from Congress, by the lobbying firm DLA Piper.

It's been widely reported that Piper lobbies on behalf of health-care industry interests, including Bristol-Myers Squibb, but its top health-care-industry client, according to OpenSecrets.org, is The Medicines Co., a small, below-the-radar firm that has paid Armey's lobbying firm nearly $2.4 million since the beginning of 2008 -- nearly 15 percent of DLA Piper's overall lobbying income for the period.

I called The Medicines Co., requesting an interview with someone on staff who could spell out the company's position on the pending health care bills, and I got back a rather empty, generic statement via e-mail from the company's public relations firm, FD:

The Medicines Co., a small biotech company, was founded on and continues to follow our mission of saving lives, improving patient outcomes and reducing health care costs. Any suggestion that the Medicines Co. has opposed or retained anyone to oppose the pending health care reform bills is entirely mistaken.


I sent an e-mail back, asking for the company's position on the health-care bills what it spent $2.4 million to lobby for, and received no response by press time.

The Medicines Co. operates so below the radar that it is not even listed as a member on the Web site of the Pharmaceutical Research and Manufacturer's Association (PhRMA), which opposes the House bill because it empowers a non-elected panel of experts to oversee cost-containment in public programs.

PhRMA also claims the House plan will raise premiums on senior citizens enrolled in the Medicare prescription drug plan, a plan, as currently construed, largely seen as a giveaway to the pharmaceutical companies.

Last year, The Medicines Co. saw net earnings on its major product, the anti-coagulant Angiomax, increase 17 percent over the course of a single year.

Because of The Medicines Co.'s tight lips, we may never know whether it feels it's getting its $2.4 million worth out of Piper, or its senior policy analyst, Armey, in his effort to derail health care through the FreedomWorks astroturf site.

Go to the site, and you'll find a Health Care Action Kit, complete with talking points and Armey's "ObamaCare translator" of key terms in the health care discussion, laced with Armey's own witticisms. There's even a mock "ObamaCare insurance card" you can print out and pass around at town halls. It promises, among other things on a bulletted list, "Rationed health care" and "Anxiety, pain, risk of death."

At the risk of mixing messages (a big public-relations no-no), Armey also advises health-care protesters to raise their opposition to the energy-reform provision called "cap and trade" in the health-care town halls.

Coincidentally, DLA Piper's lobbying portfolio includes a number of oil and energy companies.

Then, there are the actual members of FreedomWorks, who leave the most enlightening comments on the Web site:

This, from Constantine Ivanov:

June 27, 2009 -- 3:40pm
The problem is that no matter how passionately we are here condemning the socialized (better to say "Socialistisized") Medicine, "die eisernen Stiefel" (the iron jackboots) of Obamistas are methodically and systematicly destroying the very core of our country.

And I recall German troops who at a steady gait moved as close as 10 miles to Moscow in 1941.


Or, this, from Joe Massana:

June 27, 2009 -- 4:00pm
[Obama] and his socilist party are ruining this country ... I know that if I was a black man right now, I would be able to get help from the government with my construction business and household bills.


If an entity providing 15 percent of the lobbying income at Armey's day job took objection to any of this, do you think Armey would be overseeing the FreedomWorks outfit?

DLA Piper also earned $300,000 since early last year lobbying on behalf of the American Council of Life Insurers, which opposes the long-term care provisions in the House bill, which it sees as competition.

Grassfire and ResistNet

The FreedomWorks commenters are tame by comparison with those found on ResistNet, a project of Grassfire.org. Using a social-networking platform, Grassfire claims some 400,000 members who are dedicated to "resisting" the "Democratic agenda," which, by their lights, includes "open borders" and "taxpayer-funded abortions."

A 501(c)(4) nonprofit, Grassfire has been named as a "stealth political action committee" by Public Citizen. Its founder and president, Steve Elliott, has held up MoveOn.org as a model for where he would like to take his organization.

ResistNet, has become a major hub for turning out hard-core right-wingers to health-care town hall meetings. The organization took in $1.5 million in 2007 (the most recent year for which information is publicly available).

It's difficult to find out much of anything about Elliott; he manages to keep a very low profile. But SourceWatch and Public Citizen report that Grassfire is represented by the Washington public relations firm Shirley & Bannister, whose principal is Craig Shirley, the man who gave us the Willie Horton ad of the 1988 presidential election.

Shirley promoted the movie, Stolen Honor, a Swiftboat-style smear piece made about 2004 presidential candidate Sen. John Kerry, D-Mass. Today, Shirley's clients, according to the Shirley & Bannister Web site, include the National Rifle Association, author Ann Coulter, religious right co-founder Richard Viguerie, and other religious right figures.

But Shirley & Bannister retains ties to GOP establishment figures; its Web site bears an endorsement from William Kristol, who served in the administration of the first George Bush, who happens to be the candidate whose campaign reaped some of its victory from Shirley's Horton ad.

The firm also promotes the books of former Rep. Joe Scarborough, R-Fla., (now of MSNBC) and former George H.W. Bush speechwriter Peggy Noonan (who promised us a "kinder, gentler nation") -- books published by Rupert Murdoch's HarperCollins.

The site also lists several other major publishers as clients for the promotion of books by right-wing authors.

I called Shirley & Bannister on Friday morning, asking if Grassfire/ResistNet was its client, since it is not listed on the Web site. I was told that Amy Haas, the person who could answer my question, was on the phone, and would get back to me. She did not.

On its introductory page, Grassfire.org complimentary words from Rep. Mike Pence, R-Ind., and Sen. DeMint.

"Grassfire has done a great job and has done a great service to the American people," reads the DeMint quote.

Grassfire makes the point often that it will show the president respect and refrain from personal attacks, as ResistNet, which touts a "no tolerance policy" (they can't say "zero tolerance," since "Zero" is the nickname by which many of their members call Obama -- a play on the first letter of his last name) for "personal attacks, lewd or profane language, or militancy against Barack Obama or others."

Yet a boxed statement on the opening page of the ResistNet site offers this: Welcome to the online community for patriotic citizens who are opposing the Obama-led socialist agenda …"

ResistNet is full of comments and blog posts that violate its purported "no tolerance" policy, including those calling for social insurrection and even the death of Obama. It promises that such comments will be removed by a moderator, and yet they live on the site for months.

Here's a comment that appears below a letter one ResistNet member named Joel wrote to his congresswoman:

Comment by RBJ 1 day ago
Joel, I hate to be the one to tell you this, you remember the old saying about "Sticks and stones may break my bones, but words will never hurt me."

Well that is all that we are doing here, just throwing words at the crowd of Socialist in D.C., aka "D.C.Terrorist"…

As we all know, when words fail, reach over and get a 2 X 4 and get after it. Words don't hurt, but a good solid A$$ Whooping will get there attention everytime!

Once you have their attention, then you can talk.


Or check out this one, posted by George and Pat Wilkins on Aug. 6, in which they close a long post warning that "the statists will pass socialized medicine in September" by wishing for the death of the president:

Waiting lines will be long, those waiting will find operable conditions be found to be inoperable, Hospice and palliation for comfort will be their fate. Others will die. Why is this being done? back door reparations. I pray that God will strike Obama dead, and all who stand with him they are evil.


And those just two recent examples. Posted on July 2, and still living on the ResistNet site as I write is a video by the Rev. James David Manning, who warns that "white folks are gonna riot in the streets, and I'm gonna join them." Throughout the video, Manning, an African American, refers to Obama as a "half-breed Mack Daddy" -- slang for a kind of megapimp.

Then there's this charming bit of propaganda, Obama = Hitler (which you can view at the bottom of this story), which dubs video of Obama delivering a speech with the voice of Adolf Hitler, and interposes swastikas and Obama's campaign logo; Obama is shown wearing a swastika armband; Hitler is shown with the Obama logo as a belt buckle.

Footage of Obama supporters, most of them African American, is run side-by-side with Hitler's adoring crowds. As Obama waves and moves his mouth, the dub is Hitler yelling, "Sieg Heil!"

The ResistNet site is also peppered with posts touting the birther conspiracy, and other right-wing favorites. After Thursday's scuffle at the Tampa, Fla., health care town hall, Eric Erikson (cross-posting from RedState) blamed the violence on "SEIU thugs," an emerging right-wing theme reported earlier by Steve Benen.

I tried to contact Grassfire President Steve Elliott to ask him about the conflict between ResistNet's "no tolerance" policy and the vitriol I found on his site. I also wanted to find out if there are health-care interests among his donors. Elliott, said Tina, the woman who answered the phone, was traveling, and his spokesman, Ron DeJong, was on vacation. She promised to text Elliott with my contact information, but I never heard back.

Glenn Beck and the 9-12 Project

Which brings us to Glenn Beck. There's little I can add to what's been reported (click here for AlterNet's Tana Ganeva writing on Beck's racism), except that when I went to the Web site of Beck's 9-12 Project, another hub of organizing for disrupters of health-care town hall meetings, I found that the comments section had been shut down.

The message left by someone named "Editor" bore no time stamp, only a date: August 6, the date of the infamous Tampa brouhaha at which anti-health-care protesters, according to the St. Petersburg Times, said they had been inspired by Beck and his project.

Each of these organizations have this in common: They're all promoting a march on Washington for Sept. 12. Others in the mix include TeaPartyExpress.org, and the Our Country Deserves Better PAC, which was founded by Howard Kaloogian in the heat of the presidential campaign.

Kaloogian was the chairman of the "Recall Gray Davis Committee," which succeeded in unseating the Democratic governor of California. Our Country Deserves Better ran the "Stop Obama" bus tour during the 2008 presidential election, and was faulted by Fact Check.org for airing misleading anti-Obama advertising.

The Inside-Outside Game

The right wing of the GOP has long played this kind of inside-outside game, from the earliest days of the founding of the religious right by Richard Viguerie, Howard Phillips and the late Paul Weyrich. All were veterans of the 1964 Barry Goldwater campaign, and all had experience within the establishment Republican Party.

Viguerie, following a model pioneered by Morris Dees for the 1972 Democratic primary campaign of Sen. George McGovern, D-S.D., harnessed the power of direct-mail solicitations to land Ronald Reagan in the White House. Weyrich founded the Heritage Foundation, which became a fax-generating spin and policy factory for the Reagan administration.

Phillips took the game outside, organizing on-the-ground misanthropes, and eventually founding his own political party, the U.S. Taxpayer's Party (now the Constitution Party) to exert pressure on the GOP from the outside

The strategy firmly established the right's foothold in the GOP, leading to the party's takeover. Any remnant of the old establishment of the Republican Party was crushed in 1996, when defeated presidential candidate Patrick J. Buchanan, now a MSNBC commentator, threatened to walk the delegates he had won in his primary war against Sen. Bob Dole, R-Kansas, out of the Republican National Convention and into the arms of Phillips' U.S. Taxpayer Party if the GOP platform did not firmly enough oppose abortion. He also insisted the platform incorporate a host of other right-wing demands, such as a condemnation of the United Nations.

The GOP forked over the writing of its platform to Phyllis Schlafly (another veteran of the Goldwater campaign) and Buchanan's sister, Bay, and the takeover was complete. The right wing became the Republican establishment.

All of the narratives today embraced by the ResistNet, FreedomWorks and the Glenn Beck crowd find their legs in the one-man clearinghouse that is Howard Phillips.

Through his Conservative Caucus, Phillips disseminated the "birther" theory that Obama is not an American citizen, gave right-wing operative Cliff Kincaid an award for researching Obama's alleged socialist roots, and for years has railed against "socialized medicine" -- even arguing that Medicare is unconstitutional and warning darkly of a time when the government might determine who shall live and who shall die.

"[W]hen the supply of medical care is controlled by politicians and bureaucrats," Phillips told a 1997 gathering of his Conservative Caucus Foundation, "and the demand for that care exceeds the supply, then individual human beings created in God's image become price factors in the eyes of medical gatekeepers -- they're not even medical, they're bureaucratic gatekeepers -- who determine medical decisions not on the basis of medical needs, but on the basis of bureaucratic priorities."

Phillips' disdain for feminists is palpable, and his language about LGBT people, routinely labeled on his Web site as "perverts," "homos" and "sodomites" is contemptible. He refers to Planned Parenthood as "Murder Incorporated."

I called Phillips for comment on this article, but he was en route to Mexico where he has convened a press conference to protest the nonexistent North American Union, another right-wing conspiracy theory. (Rep. Ron Paul, R-Texas, is an invited speaker.)

Phillips advanced the career of Randall Terry, founder of the militant anti-aborton group Operation Rescue. At one point, it seemed that his U.S. Taxpayer's Party was to Operation Rescue what Sinn Fein is to the Irish Republican Army -- the political wing of a movement steeped in violence. (In Terry's case, the violence was in rhetoric and obstruction designed to incite others to act.)

Conspiracy of Silence

On Aug. 4, Terry, who is seeking to make a comeback with his new organization, Operation Rescue Insurrecta Nex, sent out an e-mail blast urging followers to attend health care town halls convened by members of Congress.

Trotting out the trope the that health-care reform bills provide for taxpayer-funded abortions, he urges his followers:

Stir up some dust!

Be "unreasonable!"

In fact, you might want to be a little noisier and a little more intense than you might normally be.

I put it this way: If you were in danger of being murdered, and I could possibly save you at a town hall meeting, how would you want people to behave in a town hall meeting?


At a July press conference, Terry warned of "random acts of violence" that would occur if the health-care bill passed. There would be violent "reprisals against those deemed guilty," he said.

Think Terry's too out on the fringe to matter? Think again. When AlterNet reported that the Supreme Court nomination hearing of Judge Sonia Sotomayor was being disrupted by Terry's followers, not one Republican senator condemned him by name.

When Terry staged a demonstration outside the White House featuring men in Obama masks "whipping" him, not a distancing word was placed between him and the GOP establishment.

And now he is promulgating the false Republican claim that health-care reform will mean socialized euthanasia for the aged.

Former Alaska Gov. Sarah Palin also has links to Phillips; for seven years, her husband, Todd, claimed membership in the Alaska affiliate of the Constitution Party -- the secessionist Alaska Independence Party, whose convention Palin addressed last year via video.

Every other day, it seems, I receive an e-mail from one right-wing organization or another, warning of the grave consequences of health-insurance reform.

The subject line in an e-mail from Human Events magazine screams at me "Grandmas and babies exterminated by Obama 'health' plan," even as another of its e-mails asks, "Obama birth certificate destroyed?" The anti-gay American Family Association warns: "Liberals seek to silence and demonize those who oppose their socialism."

Tony Perkins of the Family Research Council sent a plea for money to finance a television ad that features an elderly couple complaining of the government's denial of surgery for the man while financing abortion with taxpayer dollars.

Think these organizations are not the Republican establishment? Consider that the annual Values Voter Summit sponsored by the Family Research Council's PAC will feature former "moderate" GOP presidential candidate Mitt Romney as a keynote speaker.

In the corridors of Washington's K Street lobbying offices, in the district offices of Republican members of Congress, and in the executive suite of one singular mogul, the men of power must be well-pleased with themselves, watching YouTube videos of the mayhem they have unleashed on the rest of us. But they may just get their pound of flesh.

Adele M. Stan AlterNet's acting Washington bureau chief

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